Los Persas

Los persas eran un pueblo de origen indoeuropeo, procedentes del Turquestan. Aproximadamente para el siglo X a.C. se establecieron al oeste de la meseta, territorio actual de Irán.

En el año 550 a.C. el monarca persa Ciro ocupó la capital meda al derrotar al rey medo Astiages y anexó esta a su territorio fundando así el primer imperio persa con capital en Babilonia. Posteriormente inició una campaña contra el reino de Lidia, sobre el mar Ageo en el Asia Menor.

Expansión del territorio de los persas

Los Lidios intentando establecer alianzas con la ciudad griega de Esparta y el Imperio Egipcio pretendían dominar a los persas. Sin embargo, su plan no tuvo éxito puesto que, cuando el monarca Ciro descubrió la maniobra, decidió atacar Lidia y se apoderó de su capital Sardis, en ella estableció un Imperio el cual se extendió sobre el mar Caspio hasta las orillas del Egeo.

A la muerte del monarca le sucedió su hijo Cambises quien conquistó Egipto en el año 525 a.C. con el apoyo de Grecia y Fenicia fue proclamado Faraón. A éste le sucedió Darío quien dividió el Imperio en 20 provincias, las cuales fueron gobernadas por sátrapas.

Caída del imperio persa

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El ejército Persa cayó frente al ejército griego en numerosas ocasiones, una de ellas por ejemplo fue en la batalla de Maratón en el año 409 a.C. Luego de la muerte de Darío en el año 485 a.C se convirtió en emperador su hijo Jerjes. Sin embargo no fue hasta el año 336 a.C. cuando el rey macedonio Alejandro Magno derrotó a Darío III que el imperio persa se desmoronó.

El gobierno estaba bajo la dirección una monarquía absolutista, en la cual colaboraban una gran cantidad de funcionarios. Darío dividió el territorio persa en 20 satrapías, siendo las de Lidia, Media, Asiria, Babilonia, Egipto e India unas de las importantes.

Los sátrapas eran quienes estaban a cargo de las satrapías y una de sus funciones era imponer a los habitantes fuertes tributos con el fin de mantener al ejército, los habitantes eran supervisados por inspectores reales los cuales se les conocía como “los ojos y oídos del rey”.

La economía del pueblo persa estaba basada en la agricultura, en la irrigación de las aguas de las montañas, el pastoreo y la extracción de minerales. Tenían un comercio ampliamente desarrollado y con la creación de la moneda, Darico, lograron extenderse de manera interna e internacionalmente.

Al formarse el Imperio el comercio se convirtió en una actividad de suma importancia y dio origen al surgimiento de ricos comerciantes. El comerció promovió tanto la industria de tejidos de lujo, de mosaicos y tapetes o alfombras de gran belleza así como de joyas.

La persas crearon su propia religión y la principal fue el Zoroastrismo la cual era una religión dualista puesto que creían en dos dioses, el dios Ormuz (Ahuramazda), quien era el representante del bien; y el dios Ahriman quien era  el representante del mal.

De acuerdo al zoroastrismo, en el día del juicio final Ahriman sería vencido por Ormuz y lanzado al abismo eterno. En ese mismo ese día todos los muertos resucitarían y cada hombre sería juzgado, el que resultase justo ganaría el cielo y el que resultase injusto ganaría el infierno.

Torturas escalofriantes que aplicaban los persas

Aunque el imperio Persa creía en la justicia también tenía una serie de estrictas reglas sobre cómo se debía castigar un crimen. Ellos pensaban que nadie debía ser ejecutado en su primer delito y antes de dictar sentencia se debían considerar las buenas acciones del criminal. Si alguien iba a sufrir debía merecerlo completamente.

Ahora bien, si la persona lo merecía, los persas se aseguraban de que pagaran por su delito. Por lo tanto crearon una serie de castigos creativos y de los más brutales en toda la historia. La justicia persa era lenta, larga y dolorosa, nada rápida, era una tortura sacada de las peores pesadillas. No querrías ser persa.

Se cuenta que cuando un juez llamado Sisamnes fue capturado aceptando un soborno, el rey Darío ordenó que le ejecutaran y que seguidamente le quitaran cada centímetro de su piel y con la misma elaboraran una silla para su sucesor, de manera que éste nunca olvidará cuál sería su destino si decidía aceptar un soborno.

Otra de las peores torturas era morir ahogado en cenizas, este era un castigo exclusivo para los peores criminales, aquellos que eran considerados culpables de alta traición o blasfemia.

El cilindro de Ciro

Es una pieza que fue descubierta por el arqueólogo asirio-británico Hormuz Rassam en el año 1879, actualmente reposa en el museo británico de Londres. Está escrita de manera cuneiforme y está compuesta por dos fragmentos, en este cilindro se estableció la igualdad racial y se declaró que todas las personas tenían el derecho de escoger su propia religión.

El cilindro de Ciro en su calidad de documento antiguo ha sido reconocido hoy en día como el primer documento de los derechos humano en todo el mundo.

Ha sido traducido a los seis idiomas oficiales de las Naciones Unidas y sus disposiciones son análogas a los primeros cuatro artículos de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

La idea o concepto de derechos humanos se expandió rápidamente desde Babilonia hacia la India, Grecia y finalmente a Roma. Siendo ahí donde nació el concepto de “ley natural” observando el hecho de que las personas a lo largo de su vida tenían la tendencia a seguir algunas leyes que no estaban escritas. Y la ley romana basaba sus ideas racionales en la naturaleza de las cosas.

Los inmortales

Fueron unos guerreros de la tropa élite del ejército persa durante aproximadamente unos 300 años. Estos guerreros curiosamente en la actualidad cuentan con el honor de haber aparecido en la película “300” donde se le ve como unos semidioses con la habilidad de destruir a ejércitos enemigos solo con el hecho de su mera presencia.

La verdad, sin embargo, es que esta tropa estaba compuesta por un «Baivarabam» es decir, 10,000 soldados, los cuales fueron conocidos como los «Inmortales» después  que el historiador Heródoto alegara que ellos mantenían todo el tiempo la misma composición. «Si un hombre resultaba muerto o caía enfermo, la vacante que dejaba se cubría al momento, así que el total de este cuerpo nunca constaba de menos ni de más que de 10.000».

Por lo cual, el panorama que se muestra a través de la película «300», donde se afirma que ellos no morían jamás, es erróneo.

Según el historiador Heródoto los inmortales si tenían una preparación especial por el hecho de ser una de las pocas unidades del ejército que jamás sería desmovilizada después de haber terminado una guerra. También el historiador afirma que este ejército tenía una singularidad y era que debía estar compuesto exclusivamente por persas.

Como puedes ver, el imperio persa tuvo gran fuerza y presencia en su tiempo, sus estrategias y ejército los llevaron a la victoria de múltiples batallas, su sistema de leyes los consolidó como uno de los primeros pueblos en poseer tribunales, aunque tenían un sentido muy propio de la justicia. Muchos aportes y entretenidas historias los hacen una civilización antigua que vale la pena conocer.

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